La Asociación Venezolana de Doulas y Educadoras(es) Perinatales, AVEDEP
conjuntamente con la Universidad de Carabobo a través de la Unidad de
Investigación y Estudios de Género “Bellacarla Jirón Camacaro” te ofrece pa oportunidad de formarte como
Doula a través del Curso de Extensión “Acompañamiento y Apoyo a la Parturienta
(Doula)”.
¿Por qué formarse como Doula?
La de Doula es una profesión con una base vocacional, como sucede con muchas otras
relacionadas con el bienestar, el cuidado o el lado femenino pero es, además,
una tarea en la que el grado de implicación y volcado de la profesional en el
acompañamiento es muy alto.
Cuando una Doula acompaña lo hace desde la consciencia de vaciarse de sus emociones,
creencias, expectativas, visiones personales del mundo, preferencias,
experiencias no sanadas, miedos y cualquier otra cosa que pueda desviarla de la
presencia objetiva que ha de tener en todo momento. Y esto no es
sencillo.
Además, ha de saber combinar su conocimiento y comprensión de la maternidad
para valorar las situaciones y caminos posibles del acompañamiento a la par que
evita que estos conocimientos y comprensión hagan que se aleje de la (una vez
más la nombramos) presencia objetiva necesaria para acompañar.
También ha de saber escuchar de modo activo, empático y comprensivo, leer las emociones de quien
acompaña, entenderlas y reflejarlas siendo cercana tanto en su estar como en su
expresar, adaptándose en esa presencia y expresión a la necesidad de quien
acompaña en cada momento para que la conexión Doula-Acompañada sea adecuada
pero, de nuevo, sin abandonar el prisma de la presencia objetiva y sin dejarse
invadir por las emociones ajenas.
Estas son algunas de las claves de la reflexión permanente que ha de hacer la Doula sobre su modo de acompañar, su modo de estar... Y estas cuestiones, darnos cuenta de cuando acompañamos y cuando estamos en otros planos de presencia, son a veces confusas. Hablamos de presencia, de emociones, de formas de estar... Cosas intangibles, no mesurables, sólo valorables desde la consciencia de lo que cada una de ellas significa y la reflexión de cuando estamos en cada uno de los puntos. Y ese es uno de los grandes trabajos que las formaciones ofrecen: la visión de lo que cada parte del acompañamiento implica, la definición de lo que significa y la constante llamada a la reflexión y revisión.
Porque claro que una Doula necesita vocación y ser Doula por dentro, pero
poder encajar las piezas de la maternidad, conocerla, comprenderla, ver qué nos
provoca, ver cómo permanecemos a su lado, darnos cuenta de cuando salimos del
acompañamiento para llegar a otros lugares y debemos pararnos y ser claras y
honestas es algo que las formaciones nos ofrecen, nos estructuran, nos
sintetizan y nos ayudan a clarificar para que cada una hagamos luego nuestro
camino y crezcamos como Doulas.
¿Se puede ser Doula sin formación? Como sucede con muchas otras
profesiones que no requieren una formación legalmente, es evidente que se
puede. Pero la realidad es que la formación es una herramienta valiosa para
todas aquellas profesionales que desean crecer, desean mejorar, desean avanzar
y aprender cada día, que es una de las bases de la profesión de Doula.
La formación no nos garantiza que la Doula sea mejor Doula, pero sí que le ofrece el "mapa de carreteras" de la maternidad, el espacio para revisar cómo circula por él, qué conoce de él y cómo puede estar al lado de quien transita los caminos de la maternidad.
La formación es una herramienta útil, un ejercicio de responsabilidad
personal y profesional para con nuestra vocación de acompañar, que nos ayuda a
definirnos y a clarificarnos como profesionales para tener la oportunidad ser
mejores Doulas cada día.
El camino lo recorre o no cada Doula, pero la formación ofrece la imagen de
los caminos posibles para ayudar a concretar el acompañamiento.
Tomado de:
Doula y formadora de Doulas.

